De la lactancia a las papillas: Cómo afrontar la transición

La dieta del bebé: Transición de la lactancia a las papillas. A pesar de los numerosos beneficios que reporta la lactancia para tu bebé llega un momento en que es preciso cambiar su dieta. Pero, ¿cuándo es el momento? ¿Cuál es la manera en que debes afrontarla? A continuación, te presentamos la forma de hacerlo. Toma nota de los siguientes consejos para afrontar la transición de la lactancia a las papillas.
El momento indicado para llevar a cabo la transición de la lactancia a las papillas está establecido a partir de los seis meses de edad. Si bien la lactancia materna está especialmente indicada hasta los seis meses, mantenerla a partir de esa edad implicaría una desventaja nutricional para tu bebé.
 
No obstante, esta transición alimenticia requiere altas dosis de paciencia y también ayuda. Es preciso que conozcas las posibles intolerancias y reacciones que puede sufrir el bebé (fiebre, diarreas, estreñimiento…).
El organismo del bebé está en continuo desarrollo en ese tiempo, por lo tanto, debe acostumbrarse paulatinamente a este cambio en su alimentación.
 

Alimentación complementaria a partir del año del bebé

A pesar de todos los beneficios que aporta la lactancia materna al bebé es totalmente contraproducente mantenerla como fuente exclusiva de alimentación de tu hijo una vez que éste ha cumplido su primer año de vida. De ser así estás exponiendo a tu pequeño a un importante riesgo de desnutrición.
 
Tal vez te encuentres ocasiones en las que tu hijo llore porque no quiere comer. Ante todo es importante no forzarle porque resultaría más perjudicial. En esos casos acude al pediatra para consultarle qué hacer. Habitualmente su solución será el uso de jarabes o complementos para estimular el apetito.
 
No obstante, anteriormente te indicábamos que durante este cambio en la alimentación de tu hijo tu paciencia será clave. El niño se resistirá a comer, el momento de la comida y la cena se convertirá en la pelea continua… En definitiva, encontrarás todos los ingredientes para perder los nervios. Por lo tanto, mantente fría porque la fase de transición no será especialmente plácida.
 

El ritmo de alimentación

Tienes que tener presente siempre la edad de tu hijo. En el caso del ritmo de alimentación de los pequeños de un año de edad debe obedecer a sus necesidades nutricionales, actividad física y eliminación. Por lo tanto, cuál es el tempo adecuado:

  • Da de comer a tu hijo hasta que tenga hambre.
  • No fuerces a comer a tu hijo puesto que implicará un rechazo de ese alimento posteriormente.
  • Introducir un alimento nuevo en su alimentación conlleva unos dos o tres días. Entonces, establece un patrón de horarios.


Edad de introducción de alimentos en la alimentación del bebé

  • Leche materna: durante los 6 primeros meses.
  • Fórmula de inicio: durante los 6 primeros meses.
  • Fórmula de continuación: entre el octavo y el duodécimo mes.
  • Patata y zanahoria: entre el octavo y el duodécimo mes.
  • Frutas: entre el octavo y el duodécimo mes.
  • Harina con gluten: entre el noveno y el duodécimo mes.
  • Carne: entre el noveno y el duodécimo mes.
  • Verduras de hojas verdes: entre el undécimo y el duodécimo mes.
  • Pescado: a partir del duodécimo mes.

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