Cerveza e hipertensión: Relación posible

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Cerveza e hipertensión: Una relación posible. Tomar cerveza de manera moderada no solo puede reportarnos beneficios, sino que su consumo no está reñido con la hipertensión arterial, tal y como señalan desde la Asociación de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española de para la Lucha Contra la Hipertensión Arterial y el Centro de Información científica Cerveza y Salud. Consumo moderado de cerveza y siempre dentro de una dieta sana, variada y equilibrada. El motivo, tal y como explican los especialistas, es que estamos ante una bebida con un nivel bajo de sodio y alto de potasio.
 
¿Puedo tomar cerveza si tengo la tensión alta? La respuesta es sí, un consumo lógicamente moderado (entre una y dos cañas para la mujer y entre dos y tres para el hombre). Y es que los especialistas han avalado a la cerveza como una bebida que sí pueden tomar los hipertensos, sin que tomar una caña suponga un riesgo para su salud. No es la primera vez que la cerveza se postula como parte de una dieta sana, variada y equilibrada. Una bebida –incluida la cerveza sin alcohol– que puede ser beneficiosa para nuestra salud. Y especialmente en el caso de la mujer. Los especialistas no solo han constatado que la cerveza sin alcohol puede mejorar la función antioxidante de la leche materna, sino que se ha corroborado que hay un vínculo entre el consumo moderado de esta bebida y la mejora de los niveles totales de colesterol (en concreto, del colesterol bueno).
 
En este caso, las personas con la tensión alta no tienen que renunciar a tomar una cerveza ya que es una bebida con niveles bajos de sodio y altos en potasio. Precisamente, informar sobre los diferentes aspectos del consumo de cerveza en los casos de hipertensión es lo que persigue el manual realizado por la Asociación de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial y el Centro de Información Cerveza y Salud, y que está dirigido tanto al médico como al paciente.
 
Salvo que el paciente esté siguiendo un tratamiento farmacológico, incluir la cerveza en la dieta no supone un problema para los hipertensos. Precisamente, la dieta es una de las premisas básicas del control y tratamiento de la hipertensión. Cuidar la alimentación es fundamental, y de hecho, según subrayan los expertos, en un 15% de los casos de hipertensión basta con seguir un plan nutricional equilibrado y la práctica de ejercicio físico de manera regular para controlar la tensión. No hay que olvidar que la hipertensión arterial está considerada uno de los principales factores de riesgo cardiovasculares. Según datos médicos, se estima que la hipertensión arterial es uno de los problemas de salud más frecuentes, con más de 14 millones de españoles con la tensión alta. Aunque el dato que más preocupa sin duda es que un 14% de ellos desconoce que es hipertenso.
 
La hipertensión puede ser asintómatica, es decir, no presentar señales evidentes, por lo que conviene controlar periódicamente los niveles, los cuales deben estar entre 140/90 mmHg.
 
La dieta mediterránea es el patrón nutricional más idóneo, no solo para prevenir patologías crónicas como para mejorar su control y síntomas. Y en este caso también es así. La dieta mediterránea reúne todos los requisitos de lo que se entiende por una dieta sana y variada. Y entre los alimentos y bebidas que forman parte de su pirámide se incluyen las bebidas fermentadas como la cerveza, vino o sidra.

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