La deshidratación: Conoce sus síntomas

La deshidratación: Conoce sus síntomas. Nuestro cuerpo necesita una determinada cantidad de líquidos en el cuerpo para no sufrir ningún tipo de complicaciones. Es un problema que puede sufrirse durante todo el año pero, especialmente, durante aquellas épocas donde el calor es más sofocante la ingesta de líquidos se torna más importante. Por ello con la llegada del verano es conveniente vigilar la cantidad de agua u otros líquidos que bebes para mantener los niveles adecuados en tu organismo. Para evitar posibles contratiempos a continuación te detallamos cuáles son los principales problemas de la deshidratación y, sobre todo, la deshidratación, sus síntomas y consecuencias.
Caben muchos tipos de deshidratación. Podemos encontrar la más liviana, la llamada deshidratación leve, moderada y grave, en función de la cantidad de líquido corporal que hayamos perdido. Pero, ¿cómo puedo saber si estoy deshidratada? Tal vez ésta sea una pregunta que te hayas planteado en alguna ocasión y como somos conocedores de los riesgos que entraña beber solo cuando tienes sed te vamos a concienciar y presentar los síntomas de la deshidratación:
 

  • Deshidratación leve. Sed, orina oscura y reducción de los niveles de ésta, cansancio, irritabilidad, dolor de cabeza, sequedad de boca, mareos e insomnio son algunos de los síntomas que se corresponden con la deshidratación leve. En estos niveles bastaría con tomar líquidos en pequeñas cantidades para recuperar los estadios deseados en el organismo. Un buen remedio son las clásicas bebidas isotónicas de los deportistas puesto que aportan los niveles de azúcar óptimos para una recuperación efectiva.
  • Deshidratación moderada. ¿Cuáles son los síntomas en este estadio? La somnolencia extrema, convulsiones, mareos y desmayos, dolores de cabeza, calambres musculares, nieve visual, disminución de la presión arterial, ojos hundidos y producción de orina inexistente son alguno de ellos. Si te has identificado en este cuadro sintomatológico te aconsejamos que acudas rápidamente al doctor. En determinados casos de deshidratación moderada es necesaria, incluso, la hospitalización del paciente para la administración de líquidos intravenosos.
  • Deshidratación grave. La muerte por deshidratación también puede darse si no se trata adecuadamente. Pero, conozcamos cuáles son los síntomas de la deshidratación grave para evitar este fatídico desenlace. Con una mayor pérdida de agua las tasas del corazón y la respiración comienzan a aumentar mientras que el volumen plasmático y la presión arterial disminuyen. Asimismo, la temperatura corporal aumenta debido a la reducción de la sudoración. Otros de los síntomas son dolores de cabezas, hormigueo en el cuerpo, náuseas, problemas de visión, aparición de arrugas en la piel, reducción notoria de la orina y aparición de delirios. Una pérdida de líquidos superior al 15% puede provocar la muerte.

Ahora que ya conoces cuáles son los problemas y síntomas de no beber agua te aconsejamos que bebas, al menos, dos litros de agua al día para evitar cualquiera de los problemas de deshidratación que te hemos enumerado anteriormente.

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