Piel: ¿Cómo le afecta el envejecimiento?

piel envejecimiento
Piel: ¿Cómo le afecta el envejecimiento? Nuestra piel, con los años, se vuelve más fina y tiende a perder su capa de grasa, lo que resta protección contra la sequedad. Los primeros signos de la edad aparecen entre los 20 y los treinta, una fina marca en el extremo de los ojos y alrededor de los labios, entre las cejas o en la frente. Lógicamente, en la aparición de las primeras arrugas influyen desde los genes, al estilo de vida, la exposición al sol o el tipo de piel.
 
Las arrugas son el reflejo de la experiencia, es decir, forman parte del proceso vital y que el tiempo también pasa para nuestra piel. El cuidado de nuestra piel, tanto por dentro como por fuera, es esencial, logrando al tiempo retardar la aparición de las primeras arrugas o líneas de expresión más pronunciadas. La piel poco cuidada es además más propensa a la aparición de manchas, especialmente si no la protegemos al exponernos al sol. Manchas que suelen aparecer en la cara, brazos y manos. En algunos casos, al hacernos mayor, por el propio envejecimiento de la piel puede aparecer la denominada rosácea, enrojecimiento de la nariz, mejillas y frente causada por la dilatación de los vasos sanguíneos.
 

¿Por qué aparecen las arrugas?

Suelen hacerse visibles al reír, fruncir el ceño, llorar… Líneas o marcas que especialmente aparecen, como hemos señalado, alrededor de los ojos, boca, frente. Líneas que se forman debido a la tensión biomecánica que tiene lugar debajo de la piel. La cara, en concreto, tiene una estructura del tejido muscular que se encarga de la repetición de movimientos (contracciones, tensiones…). Esta repetición forma una depresión en la piel, las líneas de expresión que, luego, se convertirán en arrugas. Las arrugas no son una cuestión femenina, todo lo contrario. De ahí, que tanto los hombres como las mujeres deban prestar atención al cuidado de su piel.
 

Mantener en buen estado la piel

Para mantener la piel en buen estado, médicos y especialistas aconsejan seguir una serie de consejos, tales como:

  • Una hidratación correcta, para garantizar la salud tanto por dentro como por fuera. No podemos olvidar que la piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo y, por lo tanto, requiere una serie de cuidados esenciales entre los que está la hidratación y la alimentación. Una piel demasiado seca puede provocar la aparición de zonas irritadas o erupciones.
  • Seguir una dieta sana, variada y equilibrada, especialmente rica en antioxidantes y otros nutrientes esenciales, te ayudará a mantener sana y tersa por más tiempo tu piel, una ayuda extra que además es de lo más natural.
  • Al lavarnos la cara, los jabones neutros suelen ser los más recomendados. Es mejor secar la piel a golpecitos, de manera suave y aplicándonos a continuación crema hidratante.
  • Utilizar crema solar protectora tanto en verano como en invierno, así como proteger los ojos con gafas de sol. Tanto la aparición de lunares como de manchas debe vigilarse, porque aunque la mayoría son inofensivas, hay que prestar atención a cualquier cambio de forma o apariencia.
Gestione cookie