Alimentos saludables que realmente no lo son tanto

alimentos no tan saludables
¿Todos los productos que se promocionan bajo la etiqueta de saludables lo son? Lo cierto es que no. Hay alimentos saludables que realmente no lo son tanto, y esto es lo que vamos a desvelar. Toma nota para ganar en salud.
 
Algunos productos o alimentos que encontramos en los estantes de los supermercados no son tan saludables como pensábamos. Estudios recientes de investigación han desvelado los mitos falsos de la alimentación, entre los que también se podrían incluir aquellos que, aunque siguen llevando la etiqueta de saludables, resulta que no lo son tanto.
 

Alimentos saludables, ¿o no?

Vamos a ver una lista de alimentos a los que, a la hora de llenar la cesta de la compra, conviene prestar más atención.

  • Suplementos vitamínicos: Es cierto que durante décadas se ha mantenido que incluir suplementos vitamínicos en la dieta era bueno para la salud en general. Pues bien, estudios recientes han constatado que esta vieja premisa no es del todo cierto y que los suplementos vitamínicos solo se deben tomar cuando es necesario y así lo prescribe el médico. Es decir, si tenemos una deficiencia de vitaminas sí se puede recurrir a ellos, pero no en caso contrario, ya que puede producirse justo el efecto no deseado por un exceso de vitaminas. Una dieta sana, variada y equilibrada es el mejor aporte vitamínico que tenemos en nuestra mano, y solo sí es necesario se deben tomar suplementos. El exceso de vitaminas, entre otros efectos, puede provocar la pérdida del control muscular.
  • Zumo de frutas envasado: El zumo de frutas, en tetra brick, que compramos en el supermercado suele tener un contenido mayor de azúcares y productos químicos poco saludables. Aunque algunos zumos de frutas se vendan bajo la etiqueta de 100% contenido en fruta, lo cierto es que no tienen las mismas propiedades que si tomamos un zumo natural, preparado en casa y tomado en el momento. La mejor opción es adquirir la fruta de temporada –naranjas y manzanas, esenciales- y preparar directamente el zumo para obtener todos los beneficios y nutrientes.
  • Pan: El pan es un alimento básico de la dieta –por cierto, el pan no engorda-, pero no todos los panes son iguales. Para saber a ciencia cierta sus ingredientes, hay que leer la etiqueta y ver qué tipo de harina aparece. El pan más saludable es el que contiene harina de granos enteros.
  • Alimentos Low Fat: Una etiqueta que se traduce en bajo en grasa o anti grasa saturada. Pero cuidado, porque no todos los productos que se venden bajo este etiquetado son tan sanos como pensamos, ya que también pueden contener sustitutos químicos que no tan buenos. Además, hay que tener en cuenta que estos productos suelen contener azúcar. No todas las grasas son iguales, las hay particularmente saludables, siendo mejor moderar la cantidad de grasas que optar por este tipo de productos.
  • Yogur parfait: ¿Crees que es una alternativa saludable? Si no lo haces en casa –yogur acompañado de frutas como fresas, arándanos- puede que tengan demasiados azúcares, jarabes y conservantes.
  • Pasta de espinacas: Un plato verde no siempre es sinónimo de saludable, como ocurre en este caso. Lo mejor, para aprovechar todos los beneficios de las espinacas, es comprarlas directamente y preparar con ellas el plato que deseemos, con pasta o en forma de tortilla.
  • Galletas saladas: Una porción de galletas saladas puede contener la cuarta parte de sodio que necesitamos en un día. Su valor nutricional es escaso, por lo que si queremos un picoteo más saludable lo mejor es prepararlo en casa. Y mejor que las galletas saladas, un puñado de frutos secos.
  • Chips de verduras: Los chips de verduras envasados pueden tener niveles más altos de sal y de conservantes.
  • Tortas de arroz: las tortas de arroz envasadas no tienen valor nutricional, y sí pueden tener más azúcar. Como bocado esporádico, no pasa nada, pero no es conveniente incluirlas como un suplemento dietético. Si las preparas en casa, mejor.

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