Anemia: Dieta específica para combatirla

dieta anemia
Anemia: Dieta específica para combatirla. El cansancio y la falta de energía son dos de los síntomas de la anemia. Las mujeres somos más proclives a padecer anemia, fundamentalmente durante los embarazos y debido a la cantidad de hierro y glóbulos rojos que se pierden durante la menstruación. La anemia nos alerta de un desequilibrio en nuestro organismo en el que también juega un papel muy importante la alimentación. Si tienes anemia, además de consultar al médico, conviene revisar la dieta.
 
Dolores de cabeza, palidez, cansancio y debilidad general, baja temperatura corporal, sensación de mareo e, incluso, dificultades para concentrarse y pérdida del cabello son síntomas de un problema de anemia, un trastorno provocado por los bajos niveles de glóbulos rojos o por la deficiencia de hierro (mineral imprescindible para que nuestro organismo produzca glóbulos rojos). La anemia, aunque puede ser leve e, incluso, habitual en determinadas etapas de la vida (embarazo, menstruación), también puede ser un síntoma de otro problema más severo de salud, por lo que siempre se debe consultar al médico para diagnosticar la causa de la anemia (por falta de hierro, por falta de ácido fólico) y prescribir el tratamiento adecuado. Además, es importante revisar la alimentación para ayudar a nuestro cuerpo a recuperar el equilibrio. En nuestra dieta, para combatir la anemia, deberemos hacer una selección de alimentos ricos en hierro y en ácido fólico. No olvides, es importante comer de todo, sin abusar.

  • Leche y productos lácteos, una fuente importante de ácido fólico.
  • Frutas y verduras, especialmente de hojas verdes, más ricas en hierro.
  • Las legumbres, fundamentalmente las lentejas, ricas en hierro, y para una mejor absorción de este mineral se aconseja acompañarlas con arroz.
  • Cereales en el desayuno, por ejemplo, la avena.
  • Comer nueces (incorporándolas al desayuno, a la ensalada o al yogur) ayuda a la absorción del hierro. En concreto, las nueces son ricas en cobre y en molibdeno, dos minerales que ayudan a nuestro organismo a absorber y a movilizar el hierro, sobre todo en intestino e hígado.
  • La yema de huevo también es una fuente de hierro y la carne roja.
  • Es importante reducir el consumo de café o te después de las comidas, ya que taninos presentes en las infusiones reducen la absorción del hierro.
  • No abuses de los alimentos integrales mientras te recuperas de una anemia.
  • Modera el consumo de sal combinándola o sustituyéndola por aliños de limón y perejil tanto para los platos de verduras, como de carne y pescado.

La anemia puede acompañar el embarazo y la etapa postparto, lo que puede recomendable tomar un suplemento de hierro. Para mejorar su absorción es recomendable tomarlo fuera de las comidas y acompañado de un alimento rico en vitamina C, como zumos de naranja o kiwi.

Gestione cookie