Vino sin alcohol: Beneficios que nos ofrece

vino sin alcohol
Vino sin alcohol: Beneficios que nos ofrece. Al desalcoholizar el vino, éste no pierde sus cualidades. Si ya de por sí un vasito de vino en nuestra dieta está constatado que ayuda a cuidar nuestra salud cardiovascular, el mismo vaso de vino, pero sin alcohol, también es un buen aliado para mejorar la tensión arterial. Cabe recordar que los niveles altos de tensión arterial constituyen uno de los factores de riesgo de padecer un problema cardiovascular. Estos son los beneficios que podemos extraer del vino sin alcohol.
 
Numerosos estudios han constatado los efectos beneficiosos de tomar vino, siempre con un consumo moderado. Bueno para el corazón, tal y como subrayan los especialistas, ¿también lo es el vino sin alcohol? Incluir un vaso de vino dentro de una dieta sana y equilibrada, tal y como han comprobado diferentes estudios, tiene sus beneficios. Esto es gracias a su contenido en antioxidantes. El vino tinto es una bebida rica en polifenoles (piel de la uva), taninos y flavonoides.
 
El vino, y así lo reconoce la Organización Mundial de la Salud (OMS), es uno de los alimentos incluidos en la dieta mediterránea, uno de los patrones dietéticos más saludables. Consumir vino de manera moderada (una copa al día y, a ser posible, junto con la comida; dos al día en el caso de los hombres) ayuda a reducir los riesgos por enfermedades cardiovasculares, ayuda a combatir los efectos de los radicales libres (envejecimiento), mejora los niveles de colesterol y favorece la salud de la piel.
 
Una bebida que en su variante sin alcohol también puede tener efectos beneficiosos para la salud, en concreto, tal y como recoge la Fundación Española del Corazón, para reducir los niveles de tensión arterial y consiguiendo al tiempo una disminución de los riesgos de padecer una patología cardiaca coronaria o un accidente cerebrovascular. Elaboración de un tipo de vino que ya sale de algunas de las bodegas de nuestro país y en cuyas propiedades han indagado los investigadores (el último estudio fue llevado a cabo por el Hospital Clinic de Barcelona). La única diferencia entre el vino tinto normal y el vino desalcoholizado es que éste último no tiene alcohol, el cual se separa durante un proceso en el que se respetan los aromas, sabores y propiedades de la uva.
 

Vino sin alcohol: ¿Cómo se consigue?

Retirar el alcohol a través de un proceso de evaporización. Es, en líneas generales, el proceso que se sigue en las bodegas españolas (por ejemplo, el grupo Élivo, una de las que innovó en este campo) que han comenzado a trabajar para conseguir un vino desalcoholizado y que, además, no pierde ni sus propiedades ni su sabor y aroma original. Se trata de vino, no de mosto, ya que no mantiene el azúcar. Una variante del vino que permite, por ejemplo, que sea incluido en la dieta de aquellos que no pueden tomar bebidas alcohólicas o en el caso de las mujeres embarazadas. Un producto que, en definitiva, mantiene las propiedades saludables del vino y su esencia.

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