Aceite, gel o crema hidratante: ¿Qué hidrata mejor?

La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo. De ahí que debamos prestarle especial atención con una serie de cuidados que empiezan por mantener la piel perfectamente hidratada. Para ello, hay que tener en cuenta qué es lo que reporta mejores beneficios para la piel a la hora de aplicar aceite, gel o crema hidratante. ¿Cuál es la mejor elección para mantener la piel hidratada?

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que hay que elegir los productos en función del tipo de piel (normal, seca, grasa…) y de sus necesidades (sequedad, falta de luminosidad, pérdida de tersura, flacidez, puntos negros, poros dilatados…). Dos premisas que determinarán qué producto hidrata mejor en cada caso.

Aceite

El aceite aporta ingredientes activos para hidratar, reparar, aportar elasticidad y nutrir la piel. Los aceites esenciales se pueden utilizar combinados con una crema hidratante (el aceite por la noche por ejemplo, y la crema por el día). Una de las ventajas de los aceites es la amplia variedad entre los que podemos elegir, desde el aceite de aguacate, considerado uno de los más hidratantes, al de almendras o rosa mosqueta, perfectos para pieles secas y para recuperar la elasticidad de la piel.

Crema

Las cremas hidratantes mejoran la salud y la estructura interna de la piel. Contienen sustancias nutritivas (aloe vera, vitamina C, colágeno…), ácido hialurónico y lactato o urea (factores naturales de hidratación). Las cremas hidratantes ayudan a las células a retener el agua, a evitar la acumulación de residuos o células muertas que dificultan la oxigenación de la piel, así como la aparición de impurezas o sequedad. Las cremas hidratantes ayudan a recuperar la elasticidad y el brillo de la piel, siendo sobre todo recomendadas para evitar la sequedad de la piel y para hidratar, sobre todo cuando cuando exponemos la piel a bajas temperaturas o ambientes secos. Son una buena opción para pieles normales, secas y para pieles maduras.

Gel

Su contenido en agua le aporta una particular, suave y ligera textura, siendo una buena opción en caso de tener la piel grasa (son un buen remedio contra los puntos negros y el antiestético acné). Los geles contienen sustancias hidratantes, eliminan el exceso de grasa y aportan sensación inmediata de frescura a la piel.

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