¿Duele el piercing en el ombligo?: Riesgos y cuidados

piercing ombligo
¿Estás pensando en hacerte un piercing en el ombligo? Repasamos todo lo que necesitas saber antes de hacerlo. El ombligo es una de las zonas corporales más elegidas para lucir un piercing, sin embargo, antes de tomar la decisión conviene tener en cuenta algunos consejos para evitar riesgos. Ponerse en manos de profesionales y seguir de manera estricta las normas de higiene son dos premisas básicas para evitar la aparición, por ejemplo, de infecciones en la zona. Además, una de las preguntas más escuchadas es: ¿duele mucho el piercing en el ombligo? Te lo contamos.
 

El piercing en el ombligo, al igual que puede tener un efecto muy atractivo, también puede entrañar riesgos si no toman las medidas preventivas e higiénicas necesarias. La zona del ombligo, una de las preferidas sobre todo por los más jóvenes para ponerse un piercing, es también una de las más vulnerables a padecer infecciones al estar más expuesta a los hongos y bacterias. Si tenemos clara la decisión, siempre hay que ponerse en manos de profesionales que nos ofrezcan todas las garantías de higiene. Vamos a ver más detenidamente qué pautas se deben seguir a la hora de hacer un piercing y cómo evitar riesgos innecesarios.
 

Piercing en el ombligo: Los riesgos

En términos generales, el piercing consiste en realizar un pequeño agujero en la solapa de piel que sobresale por encima del ombligo. Para evitar los riesgos el profesional debe utilizar siempre material e instrumental esterilizado, riesgos que pueden ser severos, como la transmisión de enfermedades como la hepatitis B y C o el VIH. El proceso de curación de la perforación suele ser largo, entre tres y ocho meses e, incluso hasta un año. Durante este tiempo hay que extremar la higiene. Durante la primera semana, es aconsejable limpiar al menos dos veces al día la zona del piercing con jabón antibacterial, agua y sal (o bicarbonato de sodio) para evitar infecciones. Operación que hay que hacer siempre con las manos limpias. Hasta que el agujero no se haya curado totalmente no se debe cambiar el piercing o la joya hipoalergénica.
 

Piercing en el ombligo: ¿Duele hacerlo?

¿Duele? La respuesta depende del umbral de dolor de cada uno. Dolor que se puede sentir al perforar la piel con la aguja (tras la perforación se utiliza una pinza especial para estirar la piel y reducir la sensación de la punción). Durante los primeros días la zona del ombligo puede notarse un poco dolorida, similar a una pequeña herida. Por este motivo, es aconsejable evitar dormir boca abajo, tomar el sol o nadar en el mar. Si al cabo de las primeras semanas la zona del piercing aparece enrojecida y duele al tocarla, es muy probable que haya infección, siendo lo más aconsejable acudir al médico para consultar.
 

Piercing en el ombligo: Infecciones

El piercing en el ombligo, al igual que la mayoría de los piercings, puede provocar reacciones adversas, tales como granuloma, rechazo, fibromas o tumores benignos, inflamación e irritación de la piel. También puede aparecer una reacción alérgica al sustituir el hipoalergénico por una pieza o joya de otro metal como el níquel. En cualquiera de estos casos, lo más aconsejable es retirar el piercing.
 
Otras cuestiones como el precio del piercing en el ombligo son diferentes. Suele oscilar entre los 30€-45€, dependiendo del sitio que escojas y del material que utilicen. Los pendientes son más baratos en otras zonas del cuerpo, como el precio del piercing de la nariz, que ronda los 5€-10€.
 
Otra de las preguntas más demandadas es: ¿Qué piercing duele menos? La respuesta no es universal, varía dependiendo de las personas, pero la aplicación de anestesia es crucial para determinarlo. Si estás pensando en hacerte uno en el ombligo, la pregunta más bien sería: ¿duele el piercing en el ombligo con anestesia? La respuesta es clara, si está bien aplicada, no.

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