Fertilidad femenina: Los tratamientos más eficaces

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Fertilidad femenina: Los tratamientos más eficaces. Es un hecho constatado que las mujeres, por diferentes motivos, cada vez retrasamos más la edad de maternidad, por encima de la edad óptima de fertilidad y que se sitúa entre los 20 y los 35 años. A más edad, más dificultades para quedarse embarazada. Pero esto no significa que haya que renunciar al deseo de ser madre. Actualmente, la medicina pone a nuestro alcance un amplio catálogo de tratamientos de reproducción asistida y técnicas eficaces en el caso de las mujeres que presentan problemas de fertilidad.
 
Retrasar la edad de maternidad influye directamente en las posibilidad de quedarse embarazada, ya que a medida que avance el ciclo de la vida perdemos fertilidad. La edad óptima, según los especialistas y expertos, se sitúa entre los 20 y los 35 años. Sin embargo, cada vez son más las mujeres que, por diferentes motivos (económicos, laborales, familiares), retrasan la maternidad incluso por encima de los 35 y los 40 años. La edad es, precisamente, una de las principales causas que explican los problemas de muchas mujeres para quedarse embarazadas. Sin embargo, pese a los problemas de fertilidad, la medicina nos permite no tener que renunciar al deseo de ser madres. Las técnicas de inseminación artificial, fecundación in vitro o las técnicas de conservación de óvulos o embriones son algunas alternativas terapéuticas.
 

Fertilidad femenina causas más comunes

Se calcula que entre el 15 y el 17% de las parejas tienen problemas de fertilidad. Así, en términos médicos, la esterilidad es la dificultad para tener un hijo tras un año de relaciones sin protección y en condiciones normales. Además, puede hablarse de dos tipos de esterilidad. Cuando la pareja no ha tenido hijos antes, y cuando la pareja sí los ha tenido pero ahora se encuentra con problemas para ser padres de nuevo. En el caso de las mujeres, además del factor edad, la infertilidad también puede deberse a un problema o lesión en las trompas de Falopio, endometriosis, anovulación (cuando el óvulo no es expulsado por el ovario) o debido a otros problemas de salud, como diabetes, sobrepeso, estrés y ansiedad o problemas de asma.
 

Tratamientos fertilidad

Consultar al ginecólogo es importante tanto si has decidido quedarte embarazada como si estás teniendo problemas para conseguirlo. Precisamente, el consejo del especialista es fundamental para conocer de primera mano toda la ayuda médica con la que contamos si aparecen problemas de fertilidad, tanto en el caso de la mujer como en el del hombre. Diagnosticar la causa será el primer paso, antes de decantarnos por el tratamiento más efectivo y a los que acudir en cada caso.

  • Inseminación artificial. Es una de las técnicas más comunes, generalmente utilizada cuando los espermatozoides son de baja calidad o no pueden fecundar el óvulo por causas inmunológicas o inflamatorias.
  • Fecundación In Vitro: Junto con la donación de óvulos, es uno de los tratamientos más demandados, sobre todo cuando falla el tratamiento de inseminación artificial. En este caso, la unión del óvulo y el espermatozoide se realiza en el laboratorio, y una vez obtenidos los embriones se implantan en el útero. Es una técnica eficaz en el caso de que el problema de fertilidad se deba a una obstrucción de las trompas de Falopio de la mujer.
  • Inyección Intracitoplásmica: En realidad, es una técnica, más avanzada, incluida dentro de la fecundación in vitro, y que consiste en una inyección intracitoplásmica de espermatozoides.
  • Vitrificación de óvulos: Retrasar la maternidad, no renunciar a ella, es el objetivo de una técnica que permite la congelación o vitrificación de los propios óvulos, embriones o tejido ovárico de la mujer, con la idea de que permanezcan en óptimas condiciones para el momento en el que decida ser madre. Esta técnica es una de las más recomendadas para las mujeres en los casos que hayan sido diagnosticadas de cáncer. Los tratamientos o terapias oncológicas pueden influir en la fertilidad de la mujer y, aunque según los últimos datos solo un 4% de mujeres preserva su fertilidad, esta novedosa técnica abre las puertas a la posibilidad de ser madre tras superar un tumor, y sin que el embarazo o proceso de gestación se puede ver afectado por la quimioterapia o radioterapia.Además es una técnica especialmente indicada en el caso de enfermedades autoinmunes (artritis reumatoide, lupus), así como en los casos de endometriosis severa.
  • Ovodonación: Es una técnica que permite a la mujer ser madre gracias a la donación desinteresada de óvulos por parte de las donantes. Es una técnica eficaz y recomendada en el caso de menopausia precoz, problemas de ovarios (fallo ovárico prematuro o síndrome de ovario poliquístico) o haber sufrido varios abortos. Los óvulos, una vez fecundados con los espermatozoides de la pareja, son implantados en el útero de la madre.
  • Adopción de embriones: Y de un gesto solidario y anónimo, como la donación de óvulos, a otro que no lo es menos, ya que este tratamiento se basa en la donación de embriones por parte de las parejas que se han sometido a una técnica de reproducción asistida. En este caso, previamente al tratamiento, la mujer tiene que someterse a un tratamiento de estrógenos.
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