Navidad sin estrés: Los 7 consejos infalibles

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La lista de regalos, los compromisos y comidas con familiares y amigos, los viajes, los menús… ¿es posible tener una Navidad sin estrés? Sí, de hecho es posible desconectar y ser más positivos. Te contamos los 7 consejos infalibles, siete armas que te ayudarán a disfrutar de las fiestas sin agobios.
 
La Navidad, además de sinónimo de vacaciones y de fiestas familiares, también puede ser sinónimo de estrés. Y es que nuestra agenda y nuestra rutina diaria se pueden ver un poco alteradas. Planificar los menús, planificar actividades con los más pequeños, fijar las fechas de encuentro con los amigos, salir a comprar los regalos… Durante estos días no solo corremos el riesgo de comer en exceso, sino también de asumir demasiados compromisos, lo que puede hacer que las navidades sean del todo menos tranquilas. ¿Qué hacer? Poner en práctica algunos sencillos consejos.
 

Una Navidad sin estrés: consejos

El estrés no solo provoca ansiedad o interfiere en nuestro descanso, entre otras consecuencias, sino que también puede dar al traste con la posibilidad de disfrutar de unas fiestas navideñas agradables. Para evitarlo, sigue estos consejos:

  1. Cuida de ti misma: Preocuparse por los demás está bien, pero sin olvidarse de uno mismo, ya que, aunque no nos demos cuenta, si nosotros no estamos bien, nuestra familia y amigos tampoco lo estarán. El ritmo frenético de las fiestas navideñas –como utilizar la hora de comer para ir a comprar los regalos- solo hará que el estrés condicione nuestras navidades y nos afecta, tanto física como emocionalmente (más cansadas, con más tensión…). Así que lo mejor es tomarse un tiempo para cada cosa, y sobre todo, delegar y repartir tareas y responsabilidades. Y una cosa más, reserva diez minutos al día para ti sola, para hacer ejercicios de respiración y para descansar.
  2. Disfruta de las comidas y cenas: Los excesos no vienen dados por comer de todo, sino por comer demasiado. Durante estos días las mesas se llenan de caprichos y sabrosas recetas culinarias, a las que no hay por qué renunciar. Se trata, solo, de comer con moderación, es decir, menor cantidad de todo y no repetir. Prevenir los excesos durante las navidades es posible.
  3. Pilates contra el estrés: Es normal que, como consecuencia del estrés, el cuerpo esté contraído. El Pilates es una de las disciplinas que nos ayuda a acabar con las contracturas y a reeducar la postura con movimientos específicos orientados a fortalecer el core (conjunto de músculos que dan estabilidad al tronco) y la columna. Los ejercicios se acompañan de una respiración que relaja la mente. Así que, durante este mes, nada como consultar la oferta del gimnasio y hacer un planning.
  4. Evita ser esclava de las tradiciones: La Navidad está llena de momentos, detalles o celebraciones que no todo el mundo tiene por qué compartir. Hay quien disfruta más con una comida sencilla que con muchos platos. Disfruta de la Navidad como a ti te gusta.
  5. Evita ser demasiado perfeccionista: ¿Una lista kilométrica de tareas por revisar? Olvídate de la lista y deja que la imperfección también tenga su sitio. No todo debe ser perfecto para disfrutar de una comida o una cena agradable. El perfeccionismo puede ser una forma de control que derive en estrés. Así que lo mejor es relajarse. ¿Hay que decorar el árbol? Deja a los niños de la casa que lo hagan, aunque no cuelguen las cosas de manera simétrica.
  6. Elaboración de los menús: Planificar los menús navideños nos ahorrará tiempo, pero es que además es el momento de aprovechar para ver qué podemos comprar directamente sin necesidad de tener que hacerlo todo en casa. Por ejemplo, las salsas o los rellenos o los postres. Así ganarás tiempo para estar con los tuyos y para preparar más rápido los platos.
  7. ¿Regalo perfecto?: Acertar con el regalo no siempre es fácil, pero recuerda que lo importante es el detalle, así que no aciertas con alguien no te preocupes, siempre se puede cambiar. Llevarse un mal rato por no haber acertado con el regalo solo creará un problema añadido, preocuparse y estresarse. Y otro último consejo, evitar comprar aquello que no nos podemos permitir, ya que al final de las fiestas nos arrepentiremos. El regalo más caro no es el más perfecto.
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