Cuello y escote: Cuidado con el sol

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Cuello y escote: Cuidado con el sol. Es el consejo saludable que nos lanza la Sociedad Española de Medicina Estética después de que alertar que ocho de cada diez pacientes presentan alteraciones en la piel por la prolongada exposición a los rayos solares, con los temidos efectos del envejecimiento entre otros, pero también aumentando los riesgos que para la salud entraña exponernos al sol sin la debida protección. Tendemos a proteger especialmente nuestra cara y brazos, pero en ocasiones nos olvidamos de otras dos partes fundamentales, el cuello y el escote.
 
La prevención es esencial para evitar las alteraciones de la piel ocasionadas por la exposición prolongada al sol. Una protección que no siempre es la misma en todas las partes del cuerpo, como constata el hecho, tal y como han señalado desde la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME), que ocho de cada diez pacientes que acuden a consulta presentan problemas de piel en el cuello y el escote como consecuencia de una exposición prolongada al sol. No solo se trata de prevenir los efectos del envejecimiento, sino también otros riesgos, compartidos con otras zonas del cuerpo, como es el cáncer de piel. Por este motivo, los especialistas en medicina estética han considerado necesario lanzar una campaña para concienciar sobre la importancia de cuidar y proteger durante el verano el escote y el cuello.
 
Tendemos a prestar especial atención a la cara y los brazos y a olvidarnos del cuello, zona en la que suelen empezar a manifestarse los primeros síntomas del envejecimiento. Para mejorar la prevención, desde la Sociedad Española de Medicina Estética se ha comenzado a trabajar en un nuevo filtro solar, diseñado especialmente para proteger el cuello y el escote. Un estudio en el que participarán un centenar de clínicas de medicina estética de nuestro país así como la industria farmacéutica.
 
Aunque el verano es una época del año en la que nuestra piel requiere unos cuidados especiales, lo cierto es que éstos deben comenzar durante los meses de frío, con la aplicación de cremas nutritivas y la realización de peelings para revitalizar la piel y nutrirla. Además, los especialistas también recomiendan incrementar la producción antioxidantes para combatir los efectos de los radicales libres, responsables del envejecimiento y el deterioro de la piel. Para conseguir un aporte extra de antioxidantes, la mejor aliada será una alimentación sana, variada y equilibrada, rica en vitaminas (especialmente B, C y E), con alimentos como frutas y verduras, legumbres y pescados. No olvidar en esta lista los alimentos que nos ayudan a conseguir un bronceado de la piel natural, sin necesidad de exponernos al sol de manera continúa.
 
Cómo tomamos el sol también influye en los efectos sobre nuestra piel. Así, por ejemplo, los primeros días debemos tomar el sol de manera progresiva, a primera o última hora del día. Usar siempre protectores solares, al igual que complementos como sombreros, gorros o gafas de sol. Hidratar nuestra piel y nuestro organismo es esencial en verano, sin esperar a tener sed, y procurando aumentar durante los meses de calor la ingesta de líquidos, ya que también aumentan las pérdidas hídricas.
 
Después de tomar el sol, los cuidados también son importantes. En el caso del cuello y escote, es aconsejable nutrir la piel con cremas nutritivas y regeneradoras. Si observamos alguna alteración de la piel, manchas o lunares, debemos consultar al médico.

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