Ejercicios que relajan y ayudan a dormir

ejercicios para dormir bien
Si buscas un sueño más reparador, hay ciertos ejercicios que puedes hacer antes de irte a la cama y que ayudarán a relajarte y a dormir mejor. Toma nota, porque está constatado que el ejercicio también tiene beneficios sobre el sueño. Descubre cómo sacarle el máximo partido.
 
¿Te cuesta conciliar el sueño?, ¿te despiertas con facilidad? El sueño, como ya sabemos, es fundamental para que nuestro organismo funcione como un reloj. El sueño es reparador, pero no siempre es posible conciliar el sueño con la facilidad que desearíamos. Está constatado que llevar una vida activa, con la práctica de ejercicio físico de manera regular, ayuda a conciliar el sueño a la hora de irse a la cama. Y es que, entre otros beneficios, el ejercicio físico también ayuda a reducir los niveles de estrés y a aliviar las tensiones del día a día. Con el ejercicio físico –se deben practicar al menos 30 minutos cinco días a la semana- no se consigue dormir más horas, sino mejor; es decir, un sueño de más calidad. Diferentes estudios han constatado que si practicamos ejercicio físico de manera regular nos levantaremos mucho más descansados y estaremos más productivos durante el día que si llevamos una vida sedentaria.
 
¿Es bueno practicar ejercicio antes de acostarse? Lógicamente, el ejercicio muy activo debe practicarse, al menos, cuatro horas antes de irnos a dormir (salir a correr, salir en bici…), ya que la práctica de una actividad intensa eleva la temperatura corporal y esto puede provocar alteraciones del sueño. Antes de irse a dormir se pueden practicar una serie de movimientos y ejercicios suaves que te ayudarán a relajarte y a dormir mejor.
 

Ejercicios para dormir mejor

Vamos a ver algunos sencillos ejercicios de relajación perfectos para practicar en tu habitación antes de irte a dormir:

  • Estiramientos para desentumecer: La postura del árbol. Sentada en el suelo en la postura del indio, eleva los brazos hacia el techo. Movemos el tronco de izquierda a derecha de manera muy suave y lenta, como si fueras un árbol que se mece por el viento.
  • Liberar tensiones de la espalda: Colócate de pie, con las rodillas ligeramente flexionadas e inclina los hombros hacia delante y ve doblando el tronco, despacio, dejando las manos colgando frente a las piernas, lo más cerca posible del suelo.
  • Movimiento completo: Tumbada boca arriba, flexiona las piernas sobre el tronco. Coloca los brazos en forma de cruz y gira el torso y las piernas hacia la derecha, llevando un brazo sobre el otro y apoyando las piernas en el suelo. Repite el ejercicio del otro lado.

Los ejercicios suaves, como el yoga o el pilates, ayudan a movilizar todos los músculos del cuerpo de una manera controlada. Además, también son ideales para ayudar a trabajar la respiración, lo que ayuda a oxigenar el cerebro y a conseguir una mayor relación. Si has decidido empezar a practicar ejercicio físico, tanto el yoga como el pilates son dos opciones ideales para iniciarse.
 
También te puede interesar: Aprende a dormir en 4 semanas y cuáles son las mejores posturas para dormir.

Gestione cookie