Insomnio: Tratamientos sin fármacos

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Insomnio: Tratamientos sin fármacos. Dormir es esencial para la salud física y mental, ya que, entre otras funciones, el sueño permite que nuestro cuerpo se recupere, activa nuestras funciones (memoria, capacidad de concentración) y regula nuestro apetito ayudándonos a mantener un peso saludable. Sin embargo, se estima que un tercio de la población tiene problemas para conciliar el sueño, se despierta de manera reiterada por las noches o las horas de sueño no resultan reparadoras.
 
¿Cómo conseguir dormir mejor? Ésta es la pregunta que prácticamente nos hacemos todos en algún momento de la vida. Una noche de insomnio no conlleva más problemas que cansancio y fatiga al día siguiente. Sin embargo, cuando los problemas de sueño persiten o, cuando pese a dormir las horas recomendadas, aún nos sentimos cansados al levantarnos, es aconsejable consultar al médico, ya que el sueño, además de reparador, también puede ser una señal de que algo no marcha bien en nuestro cuerpo.
 
Ante un problema de insomnio, lo primero es revisar nuestros hábitos, tanto los horarios de descanso, rutinas antes de irnos a la cama y la alimentación, la cual también juega un papel esencial en la calidad del sueño. Aunque se puede recurrir a los fármacos, lógicamente siempre bajo prescripción médica, hay varias terapias que pueden ser un buen aliado para mejorar nuestros patrones de sueño. Tratamientos sin fármacos como:

  • Yoga y Tai-chi: Dos técnicas de relajación para liberar tensiones y el estrés, uno de los principales factores de riesgo de padecer insomnio. Como hábito saludable es aconsejable incluir la práctica de ejercicio físico, el cual puedes combinar con estas técnicas de relajación.
  • Terapia de comportamiento: Con la ayuda del especialista, se trata de corregir aquellos hábitos y rutinas que pueden perturbar nuestro descanso, analizando desde las horas que dormimos a las actividades que realizamos antes de irnos a la cama.
  • Terapia cognitiva: El objetivo es potenciar y aprender a tener una actitud positiva, evitando las situaciones estresantes que nos impiden relajarnos.
  • Acupuntura y masajes: Entre los beneficios terapéuticos que pueden aportar, los prioritarios son combatir el estrés y la ansiedad.

Insomnio: causas

El ritmo natural del sueño se regula por el reloj biológico. Al padecer trastornos del sueño, el equilibrio se resiente. La mayoría de las mujeres padecen trastornos del sueño o periodos de falta de sueño en etapas de su vida, como el embarazo o el periodo de lactancia. Pero cuando el insomnio persiste es hora de consultar al médico. El insomnio suele acompañar a la menopausia, aunque también puede ser un síntoma de migraña, estrés, ansiedad o depresión. Padecer insomnio crónico puede afectar al metabolismo. Si nos levantamos cansados, pese a haber dormido horas, ese malestar y fatiga puede deberse a muchas causas, como anemia, problemas de tiroides o sudoración nocturna causada por la aparición de la menopausia.
 

Consejos para una buena noche de descanso

  • Mantener una rutina de horarios (hora de irse a la cama, incluidos los fines de semana). Lo más aconsejable es acostarse y levantarse siempre a la misma hora. Para recargar energías, una siesta de veinte minutos puede ser una ayuda durante el día.
  • Evitar las bebidas estimulantes varias horas antes de irse a dormir. Un buen sustituto, las infusiones (tila, valeriana, menta).
  • Cenar, como mínimo, dos horas antes, para evitar irse a la cama en pleno proceso de digestión. Es aconsejable evitar el alcohol, ya que provocar un sueño inquieto.
  • Antes de irse a dormir, es aconsejable poner en práctica técnicas de relajación, como tomar un baño tibio, escuchar música relajante o realizar suaves ejercicios, como yoga o meditación.
  • Asegurarnos de que la cama es todo lo cómoda que debería ser, así como adecuar el dormitorio para favorecer el descanso y la relajación. Por ejemplo, regulando la temperatura entre 15 y 18 grados, y que el dormitorio esté lo más oscuro posible. Evita hacer actividades como ver la televisión o navegar por la red desde la cama.
  • Si no logra conciliar el sueño, es mejor levantarse y hacer otra cosa hasta que se sienta lo suficientemente cansado para intentarlo de nuevo.
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