Diabetes: ¿Por qué no se deben reutilizar las agujas?

diabetes agujas
Diabetes: ¿Por qué no se deben reutilizar las agujas? Pese a que puede entrañar riesgos para la salud y está desaconsejada por los especialistas, es una práctica más común de lo esperado. Por pereza o por falta de información, según datos de la Federación de Diabéticos Españoles, la mayoría de los pacientes diabéticos dependientes de la insulina reutilizan el material de inyección. Las jeringuillas de insulina deben ser de único uso, ya que al reutilizarlas pueden perder su esterilidad y deteriorarse las puntas.
 
De media, una persona diabética dependiente de la insulina necesita pincharse 2,2 veces al día. ¿Debe reutilizarse la aguja? La respuesta es no, las agujas solo deben usarse una vez. Sin embargo, aunque conocemos la teoría, los datos médicos arrojan otros resultados en la práctica. Así, la mayoría de los pacientes diabéticos utiliza las agujas una media de 1,8 veces. Reutilizar este producto puede poner en riesgo la salud. De entrada, tal y como explica la Federación de Diabéticos Españoles, tras su primer uso, la aguja pierde esterilidad y las puntas se deterioran, fragilidad que puede provocar que se rompa dentro de la piel. Al volverse más frágiles, las agujas pierden efectividad, no penetran bien en la piel y puede causar dolor, hematomas, sangrado o úlceras.
 
La utilización correcta del material de inyección, tal y como subrayan los especialistas, también puede incidir en el control de la diabetes. La inyección de insulina debe administrarse de manera correcta para que sea efectiva en el control glucémico. La no reutilización de las agujas y la rotación de las zonas de inyección reducen la aparición de lipodistrofias (acumulación de grasa subcutánea que dificulta la absorción de la insulina). Al inyectar menos insulina su efecto, lógicamente, se reducirá, lo que puede hacer que el paciente, por iniciativa propia, aumente la dosis pudiendo provocar una gran variabilidad glucémica (cuando los niveles se mantienen muy por encima o por debajo del nivel normal).
 
No solo el paciente diabético debe concienciarse de la importancia de no reutilizar las agujas, sino también las administraciones sanitarias a la hora de unificar el acceso a este producto, independientemente de la región en la que se resida.
 

Diabetes: Prevalencia

Aproximadamente cinco millones de personas padecen diabetes en nuestro país, una cifra que la sitúa como una de las patologías crónicas más frecuentes. Estamos además ante un problema de salud que puede ser asintomático en sus fases iniciales, lo que puede dificultar su diagnóstico. Detectar y tratar la diabetes es fundamental, ya que puede ser un factor de riesgo de otras complicaciones y problemas de salud.
 
Algunos síntomas que pueden alertarnos y ayudar a su detección son el cansancio poco habitual –a una persona diabética le cuesta transformar la glucosa en energía-, mayor sensación de apetito y sed, un aliento afrutado, pérdida de peso paulatina sin motivo aparente y digestiones pesadas.
 
Los alimentos que tomamos contienen glucosa. Si no hay suficiente insulina –hormona que segrega el páncreas- o el cuerpo no la utiliza adecuadamente la glucosa no puede entrar en las células y entonces se empieza a acumular en la sangre (hiperglucemia). Esta acumulación puede deberse a que el páncreas no funciona bien (diabetes tipo 1), aunque la más común es la diabetes tipo 2, causada por diversos factores relacionados con los hábitos de vida.

Gestione cookie